¿Qué es crowdsourcing?
El crowdsourcing nació en 2006 de la mano de Jeff Howe, periodista y editor de una de las revistas electrónicas más famosas “Wired”. Este término se inventó para hacer referencia al momento en el que el público puede aportar ideas y tener un rol más activo en la participación en el desarrollo de un producto o servicio. El objetivo del crowdsourcing es recopilar la información de una gran variedad de consumidores, influyendo en el desarrollo y mejora de los productos o servicios de tu empresa. Supone un beneficio para poder crear una estrecha relación entre el consumidor y la empresa, ya que los participantes de esta estrategia de Marketing, al final acaban sintiéndose parte del producto gracias a su participación. Este sentimiento de cercanía conlleva a una relación con mayor confianza e incluso una futura fidelización del cliente. Igualmente es una estrategia que puede implementarse como campaña publicitaria, ya que las personas involucradas hablarán después de su participación, creando la famosa técnica de marketing boca a oreja.
Tipos de Crowdsourcing:
Dependiendo del objetivo que tengamos para con nuestra estrategia o campaña de Crowdsourcing, podemos implementar cualquiera de estos tipos. 1.- Crowdfunding: Este tipo consiste en un gran número de personas que se une con el objetivo de financiar un proyecto, con la intención de obtener algo a cambio. 2.- Crowd Wisdom: Buscamos la opinión y sugerencias de un gran grupo de personas, para desarrollar y en cualquier caso mejorar nuestro producto o servicio. 3.-Microtarea: Este último tipo de crowdsourcing consta se base en la repartición de diferentes tareas que componen un proyecto entre un gran grupo de personas.Beneficios del Crowdsourcing
Toda la teoría está genial, pero, en el sector del Marketing ¿cuáles son los beneficios de esta estrategia? Si te estás haciendo esta pregunta, ahora mismo verás que es una muy beneficiosa estrategia para aplicar a tu empresa. Sobre todo el primer tipo de crowdsourcing, el crowdfunding, una muy buena opción para las empresas que requieren de un presupuesto más ajustado para poder poner en marcha sus nuevos y mejorados proyectos. Otro de los beneficios, el cual se ha mencionado anteriormente, es la relación que se establece entre la marca y el público, ya que en el momento de hacerle partícipe en el proyecto, conseguimos que se sientan parte de la empresa. Esto nos ayudará a mantenernos en la mente del consumidor y a una posible finalización final. ¿Qué mejor que los propios consumidores para darse cuenta de las mejoras de nuestro producto? Gracias a sus opiniones podemos acabar creando una variante de producto mucho más innovadora que la original. Este tipo de estrategias y campañas tan participativas llaman la atención a todos los usuarios incluso a los embajadores. Hay que aprovechar esta estrategia y poder conseguir a los influencers que mejor casan con nuestro producto y filosofía para poder adquirir embajadores de nuestra marca, llegando así a más usuarios.